El autor chilango Carlos José Pérez Sámano compartió un mensaje de esperanza para la comunidad mexicana del sur de Filadelfia, al develar un mural y un poema llamado Amar el Alma del Mar el miércoles al mediodía. Las palabras y las imágenes descritas en la obra de arte reconocen los desafíos vividos durante la pandemia, pero también expresan fe en que los residentes superarán estos tiempos difíciles.

Ahora, el poema de Pérez Sámano es parte permanente del nuevo mural, ubicado en la pared de la terraza de Alma del Mar, un restaurante de mariscos de propiedad mexicana, localizado en el mercado italiano.

La obra fue dedicada el miércoles para celebrar el Día de la Independencia de México.

Pérez Sámano, de 35 años, dijo que se inspiró en escribir el poema mientras cenaba en el restaurante a principios de este año. Alma del Mar, ubicada en la Calle Nueve cerca de la Calle Carpenter, abrió sus puertas hace tres meses, durante la pandemia del coronavirus.

Reconociendo lo bueno que puede producir el mar, las palabras del poema incluyen este mensaje: “Cada sombra tiene una tormenta de luz. Un vaso de agua te alimenta con paz y sal”.

Pérez Sámano dijo que el proyecto se convirtió en una colaboración cuando sus amigos, el artista César Viveros y el periodista comunitario Édgar Ramírez, le dijeron que era una oportunidad para recordarle a todos en el vecindario que “la vida está llena de ciclos que funcionan como las olas del mar que, por momentos, se llevan lo bueno y se llevan lo malo”.

Pérez Sámano dijo que el poema, pintado de azul claro en la pared de la terraza, era la primera vez que combinaba literatura y arte visual para una instalación permanente. Anteriormente, había trabajado en el proyecto Philly Street Art “Fill the Walls with Hope”, un esfuerzo voluntario para colocar carteles inspiradores en toda la ciudad.

“Sabes, la literatura puede ser un camino para comprender la realidad, y aquí queremos reconocer sutilmente que la esperanza no es un sentimiento que compartimos, sino una responsabilidad que tenemos unos con otros: brindar esperanza”, dijo.

Viveros, quien creó el mural Amar el Alma del Mar, ha estado involucrado en la escena artística de Filadelfia durante 20 años. No estuvo presente en la ceremonia del miércoles.

Jennifer y Tony Wolf, de Newtown en el condado de Bucks, dijeron que habrían visitado Alma del Mar para almorzar al menos ocho veces en los últimos tres meses. El miércoles, sin conocer sobre el proyecto artístico, la pareja dijo estar encantada de ver tanto la obra de arte como el reconocimiento del restaurante.

“Es hermoso y refrescante ver un mural que combina literatura con un sentido de comunidad”, dijo Jennifer Wolf.

Alma Romero de Tlacopilco, de 44 años, copropietaria de Alma del Mar, dijo que se sentía honrada de que su experiencia de comenzar el restaurante con su esposo, Marcos, “se utilizó para representar el arduo trabajo constante de toda la comunidad mexicana, y los sueños de un futuro mejor”.