Cada vez está más claro que Pensilvania determinará el ganador de las elecciones presidenciales de noviembre. Lo que está menos claro para muchos es cómo ganar el estado. Demasiados, incluidos los del bando de Joe Biden, siguen enfocados principalmente en los votantes blancos de la clase trabajadora y las madres en los suburbios. Esta estrategia no da en el blanco: ganar Pensilvania requiere por lo menos el mismo énfasis en los votantes Negros, latinos y jóvenes.

En 2016, Donald Trump ganó a Pensilvania por aproximadamente 40,000 votos. Este estrecho margen de victoria incluyó a muchos votantes blancos de la clase trabajadora y habitantes en los suburbios, pero también fue un reflejo del fracaso de la campaña de Clinton para involucrar y energizar completamente a los votantes latinos, Negros, y jóvenes. Aunque la participación latina en 2016 aumentó en comparación con 2012, la porción latina de los votos emitidos fue muy por debajo de la porción latina de los votantes elegibles en Pensilvania. Según datos del censo, más de 200,000 votantes latinos elegibles en Pensilvania no votaron en 2016. Eso se suma a más de 350,000 votantes Negros elegibles en Pensilvania que no votaron, además de muchos jóvenes que también se quedaron en casa.

Esta baja participación refleja una serie de factores, incluidas las barreras económicas para votar (como tener más dificultades para salir del trabajo o tener menos opciones de transporte para llegar a las urnas), además de los esfuerzos de desinformación de la campaña de Trump y otros. En 2016, la campaña de Trump contrató a una empresa, que lo ayudó a identificar a los votantes Negros a quienes podría disuadir de votar. Pero, la participación también refleja un fracaso de organización entre los demócratas, quienes con demasiada frecuencia dan por sentado el apoyo de los votantes latinos y Negros, o no logran involucrar a las personas que han votado con menos frecuencia en el pasado.

En 2020, los demócratas y progresistas comprometidos con derrotar a Donald Trump deben enfocarse en los votantes Negros y latinos, que bien podrían ser el margen de la victoria. Los votantes Negros y latinos rechazan abrumadoramente a Trump. Si los votantes Negros llegan a los niveles de 2012 o por encima de ellos, y los votantes latinos aumentan su porcentaje de votos para acercar su porción del electorado, y si los jóvenes que se inclinan por el progresismo salen en cifras más altas, pueden superar fácilmente el déficit de 40,000 votos de 2016 y negarle a Trump los votos del Colegio Electoral en Pensilvania, que necesita desesperadamente para ganar.

Llegar a estos votantes requiere inversión y movilización. La organización progresista que dirijo, Make the Road Pennsylvania, se ocupa en realizar dos millones de llamadas telefónicas y enviar un millón de mensajes de texto a votantes en 10 condados en el estado de Pensilvania.

Nos estamos enfocando específicamente en votantes Negros y latinos, con un equipo bilingüe listo para conectarse con hispanohablantes en su lengua materna. Esta estrategia de contacto con los votantes, de persona a persona, que comienza preguntando a cada votante sobre los temas que más les preocupan y teniendo conversaciones reales y honestas, funciona. En 2016, nuestro análisis interno mostró un 20% de aumento en la participación en distritos electorales claves, donde involucramos a votantes en comunidades como Reading y Allentown, en comparación con las elecciones previas en su misma categoría.

Ganar Pensilvania requerirá esfuerzos similares para llegar temprano y con frecuencia a los votantes latinos y Negros tanto como a los jóvenes. Comunicarse con los votantes es particularmente importante este año, ya que COVID ha generado muchas preguntas sobre el proceso de votación, incluso sobre cómo votar por correo, y los votantes siguen recibiendo información errónea, diseñada para sembrar confusión y reducir la participación, como Trump tuiteando a los votantes de Carolina del Norte para que voten dos veces, lo cual es ilegal.

Necesitamos usar todos nuestros recursos para llegar a votantes Negros, latinos y jóvenes, asegurarnos de que tengan un plan para votar y dar seguimiento para asegurarnos de que se hayan emitido sus votos. Si los demócratas se niegan a invertir suficientes dólares y energía en este tipo de participación, como lo hicieron en 2016, Pensilvania puede quedar fuera de su alcance. Y quienes más sufran serán los mismos votantes a quienes no lograron involucrar.

El futuro de nuestras comunidades depende de que el año 2020 sea diferente. Un compromiso más profundo con las comunidades latinas y negras es la forma en que Estados Unidos gana y construye un país mejor.

Maegan Llerena es la directora de Make the Road Pennsylvania, una organización comunitaria que construye poder en las comunidades latinas, negras e inmigrantes. @maeganllerena @MakeRoadActPA

El Inquirer

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