Este año, los dominicanos celebraron el Día de la Restauración, el domingo 16 de agosto, con la toma de posesión de un nuevo presidente.

Luis Rodolfo Abinader Corona, economista y empresario de origen libanés, ganó las elecciones generales (tipo extraordinarias) del 5 de julio, para desempeñar el cargo por un período de cuatro años.

Su victoria puso fin a una administración liderada por el Partido de la Liberación Dominicana durante los últimos 16 años.

Se postuló por primera vez en 2016, cuando quedó en segundo en la carrera presidencial. Este año, Abinader, de 53 años, se convirtió en el primer presidente de América Latina en ser elegido durante la pandemia de coronavirus y el primer que ha sido juramentado al cargo después de recuperarse de COVID-19.

La toma de posesión del nuevo presidente dominicano tuvo lugar este fin de semana. Participaron diplomáticos de todo el mundo, incluyendo representantes de Haití, España y la Unión Europea, Turquía, Serbia, Honduras, Guinea-Bissau, Guatemala, Marruecos y Catar. También asistió el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo.

En su discurso, Abinader reconoció el apoyo financiero y emocional que las diásporas dominicanas han brindado a los isleños durante la pandemia. También habló sobre los desafíos que enfrenta el país con el nuevo año escolar, que comenzará el lunes, y la recuperación de la nación y su economía, donde el coronavirus ha causado más de 1,450 muertes y ha provocado el cierre de negocios. Se mantiene un toque de queda durante la horas de la noche.

El nuevo presidente dominicano, quien pagó servicios de consultoría a Rudy Giuliani durante su campaña, le prometió a la nación que no practicaría “borrón y cuenta nueva” y se comprometió a investigar los casos de corrupción gubernamentales de pasados gobiernos y cualquier denuncia de corrupción que surja dentro del suyo.

El Inquirer habló con tres dominicanos de Filadelfia para conocer sus puntos de vista sobre la toma de posesión de Abinader y lo que le espera en su presidencia:

Rafael Logroño, 26, es profesor adjunto en Temple University, donde enseña sobre los medios en América Latina. Consideró que la juramentación de Abinader fue la mejor transición a la Convención Nacional del partido Demócrata, debido a la sensación de optimismo que sintió con el nuevo gobierno dominicano.

Como dominicano nacido en Filadelfia que no ha reclamado sus derechos a la ciudadanía del país caribeño, dijo que supo de muchos dominicanos en Philly que salieron a votar en el mes de julio con “la última fe que les quedaba”. Sus padres estuvieron en ese grupo, quienes votaron por primera vez, tras haberse mudado a Estados Unidos hace 30 años.

“Honró a la población dominicana en Estados Unidos y alrededor del mundo, y eso fue grandioso porque, al final, el bienestar del país nos impacta a todos los que estamos en el exterior”, dijo Logroño, refiriéndose a las remesas que los dominicanos envían a sus familiares y amistades.

Según el Banco Central de la República Dominicana, el país ha recibido un total de $3,474.9 millones de dólares en remesas durante los primeros seis meses de 2020, de dominicanos residentes en el exterior.

Logroño lamentó que Abinader no abordó asuntos sobre la igualdad de género y raza.

Brunilda González, 56, ha sido la dueña de la bodega ubicada en las calles 7th y Master durante 27 años. Dijo que volverá a ver el discurso de Abinader, porque “le trajo paz al alma”.

“Ese hombre fue tan preciso y tan humilde, que [el discurso] era como la energía perfecta para la pandemia”, dijo.

González dijo que la nación dominicana necesitaba una persona con ideales frescos, que trabajara por el interés colectivo y no por un grupo en particular. Ella espera que abogue por una presidencia que una a los dominicanos dondequiera que vivan.

State Rep. Danilo Burgos facilitó los esfuerzos de votación que se llevaron a cabo el mes pasado en áreas de Pensilvania con grandes poblaciones de dominicanos, como Filadelfia, Allentown, Reading y Hazleton.

Dijo que los dominicanos deberían esperar y ver qué logra el gobierno del nuevo presidente.

Burgos dijo que el historial de Giuliani como Procurador General para el Distrito Sur de Nueva York sugiere el tipo de programas anticorrupción que podría haber compartido con Abinader, como su asesor de campaña.

Pero, tiene sus dudas con respecto a los resultados debido a la influencia y la conexión de Giuliani con la administración Trump, que se ha visto empañada por una retórica antiinmigrantes en Estados Unidos y políticas de directo involucramiento en el bienestar y la estabilidad de América Latina.

“Giuliani también ha sido asesor de la administración que ha tenido la mayor cantidad de acusaciones penales en la historia de los Estados Unidos, por lo que esto no asienta bien”.

El Inquirer

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