ATLANTIC CITY — El jardinero central de los Filis Odúbel Herrera dejó “marcas de la mano” en el cuello de su novia y “pequeños rasguños” en los brazos, al atacar a la mujer de 20 años en el casino Golden Nugget el lunes por la noche en Atlantic City, según el informe policial.

La Oficina del Comisionado de las Grandes Ligas de Béisbol le dio de baja administrativa el martes a Herrera, y tiene una cita de audiencia el 17 de junio en la corte del Tribunal Municipal de Atlantic City, por cargos de asalto simple y, a sabiendas, por lesiones corporales, ambos considerados delitos de una persona desordenada.

El informe policial, obtenido por El Inquirer, dice que Odúbel Herrera (de 6 pies de altura y 200 libras de peso), identificado como David O. Herrera en los documentos judiciales, cometió un asalto al "intentar causar lesiones corporales" a su novia, al "agredir a la víctima durante una disputa física de violencia doméstica".

El informe policial categoriza las lesiones como "menores".

El departamento de seguridad de Golden Nugget figura como testigo en la querella. El personal de seguridad llamó al 9-1-1 después de que la mujer se presentara ante ellos. La policía de Atlantic City encontró a la mujer hablando con agentes de seguridad cuando llegaron alrededor de las 8:30 p.m. el lunes. Herrera fue arrestado sin resistencia dentro de su habitación de hotel, dijo la policía.

La mujer y Herrera tenían una relación de varios meses antes del asalto, dijeron las fuentes.

Los esfuerzos para dialogar con la novia de Herrera, quien figura como el denunciante en el informe policial, no tuvieron éxito. Ella no respondió a los mensajes que le dejó El Inquirer.

Las publicaciones de la mujer en las redes sociales sugieren que es originaria del municipio de Tovar en Mérida, Venezuela. Herrera, mejor conocido como “El Torito”, también es de Venezuela, del estado de Zulia. Fotos en las redes sociales de los dos juntos datan de octubre de 2017, incluidas fotos que los muestran juntos con los hermanos de Herrera, de vacaciones en el Caribe.

El agente de Herrera, Víctor Tranquillo, no respondió a los mensajes enviados por reporteros de El Inquirer. La información en la querella señala una declaración de “no culpable".

Los periodistas Scott Lauber, Jesenia De Moya Correa y Katie McInerney contribuyeron a la publicación de este artículo.