Por malos que hayan sido estos últimos meses ante el peligro del coronavirus, las cosas están por empeorar. Se acerca el otoño y con él llega ese otro virus respiratorio que lleva a miles de estadounidenses al hospital cada año: la influenza.

Prepárese para una avalancha de mensajes de servicio público, que le ruegan que se vacune contra la gripe, no solo para protegerse a sí mismo y a sus seres queridos, sino también para favorecer al sistema de salud, que ya se ve sobrecargado por la pandemia de COVID-19.

Susan Bailey, especialista en alergias e inmunología en Fort Worth y presidente de la Asociación Médica Estadounidense (AMA, en inglés), dijo que los hospitales suelen llenarse en diciembre y enero, cuando la temporada de gripe realmente despega.

“Si los hospitales ya están llenos con pacientes de coronavirus, ¿adónde van a ir los pacientes con influenza?”, se preguntó la doctora. Cada año, AMA fomenta el uso de la vacuna contra la gripe, pero este año tendrá una campaña más amplia con el Ad Council y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.

Para complicar aún más las cosas, los síntomas de la gripe y el COVID-19 pueden ser tan similares que los médicos solo podrán distinguirlos tras realizar una prueba. Existe una nueva prueba que puede detectar influenza A, influenza B y COVID-19, que ha recibido autorización de emergencia de la Administración de Alimentos y Medicamentos, pero aún no está disponible. Eso significa que los pacientes podrían necesitar dos pruebas para obtener un diagnóstico.

Los médicos necesitan saber con qué virus están lidiando, porque existen indicar medicamentos antivirales contra la gripe. Más importante aún, las personas con coronavirus deben estar aisladas de los demás pacientes.

Los médicos saben que los pacientes pueden contraer el coronavirus y la gripe al mismo tiempo. Todavía no saben si eso resulta en una enfermedad peor que la que cualquiera de los dos virus causaría por sí sola, pero es lógico que sea más severa.

La gripe y el coronavirus tienden a ser más peligrosos para los mismos grupos poblacionales: las personas mayores de edad y aquellos con problemas de salud crónicos. Aún no hay una vacuna para el coronavirus, pero se puede medicar y prevenir la gripe.

“Queremos asegurarnos que la gripe no sea un tema de conversación sobre la mesa”, dijo L.J. Tan, director de estrategia del Comité de Acción de Inmunización, una organización sin fines de lucro que promueve la vacunación.

William Schaffner, médico director de la Fundación Nacional de Enfermedades Infecciosas (NFID) y profesor de medicina preventiva y enfermedades infecciosas en la Escuela de Medicina de la Universidad de Vanderbilt, dijo que las medidas preventivas contra el coronavirus podrían hacer que la vacunación contra la gripe sea más desafiante. Dijo que no se pueden administrar vacunas mediante la telemedicina, y las tasas de otros tipos de vacunación han disminuido.

“Estamos muy preocupados por eso”, dijo. “Es necesario ponerse [la vacuna contra la gripe], pero existen barreras para hacerlo”.

La fundación también está intensificando los esfuerzos de promoción de vacunas, especialmente para las personas con enfermedades crónicas.

Por otro lado, la demanda podría ser inusualmente alta por los propios efectos que ha tenido COVID-19.

Según los CDC, los fabricantes de medicamentos dicen que producirán entre 194 y 198 millones de dosis de vacunas esta temporada, comparado a los 175 millones del año pasado. El departamento de salud de Pensilvania está recibiendo 860,000 vacunas, más del doble del número habitual de dosis, según dijo Rachel Levine, la secretaria de salud del estado. Nueva Jersey también tendrá más dosis disponibles.

Muchas de las vacunas del gobierno irán a los departamentos de salud de los condados, a las personas con Medicaid y a los usuarios de los centros de salud federales.

Amber Tirmal, gerente del programa de inmunización del Departamento de Salud Pública de Filadelfia, dijo que este año el departamento puede administrar vacunas a las personas independientemente del estatus de su seguro de salud.

“Los CDC están haciendo eso, porque reconocen lo importante que es la vacuna contra la influenza este año”, mencionó. La campaña de inmunización de la ciudad probablemente comenzará en octubre, agregó.

Aunque algunos consultorios médicos aún no han recibido las vacunas contra la influenza, algunas farmacias ya han puesto en circulación letreros que dicen que es hora de vacunarse.

Con todo eso en mente, aquí están las respuestas a algunas preguntas que podría tener sobre esto:

¿Cuándo debería vacunarme?

Los médicos dijeron que lo ideal es esperar hasta septiembre o que esté bien entrado el mes de octubre. Schaffner sugiere entre mediados de septiembre y mediados de noviembre. La efectividad de la inyección disminuye con el tiempo. En la mayoría de las personas, se mantiene fuerte durante más o menos unos seis meses, pero las personas mayores de 65 años tienden a perder la inmunidad rápidamente.

Esperar un poco más para recibir la vacuna mejora las probabilidades de estar protegido hasta el final de la temporada, que suele ser alrededor de marzo o abril. Sin embargo, se necesitan dos semanas para obtener la total protección de la vacuna, por lo que debe recibirla antes de que los casos sean más comunes en el otoño. Eso es a menudo en noviembre. Si para entonces no se ha enfermado, puede recibir las inyecciones en la primavera. Pero, si le es conveniente y obtiene la vacuna antes, especialmente si es joven y está saludable, vacúnese en ese momento. “El mejor momento para vacunarse contra la gripe es en cualquier momento”, dijo Levine, cuya agencia comenzará a implementar una campaña de vacunación el Día del Trabajo, el próximo 7 de septiembre.

¿La vacuna contra la gripe me protegerá contra COVID-19?

No.

¿Será esta una mala temporada de gripe?

Esto es impredecible. Los científicos miran a los países del hemisferio sur para ver cuáles cepas de gripe son probables que circulen aquí. Pero, Thomas Fekete, un especialista en enfermedades infecciosas del Hospital de la Universidad de Temple, dijo que estas comparaciones no son del todo buenas para predecir cuántos casos tendremos en los Estados Unidos, porque las poblaciones son muy diferentes.

Hasta ahora, Australia, donde Tan dijo que aumentaron las tasas de vacunación contra la influenza este año, parece estar teniendo una temporada leve. Schaffner dijo que Chile y Brasil, países que Estados Unidos normalmente observa para predecir la influenza, están tan “inundados” con el coronavirus que carecen de los recursos para rastrear la influenza.

Las medidas para prevenir COVID-19 —como el uso de mascarillas, el lavado de las manos y el distanciamiento físico— también deberían reducir la propagación de la gripe, aunque el cumplimiento en este país es irregular.

Schaffner dijo que Australia y Nueva Zelanda han dado alta prioridad al distanciamiento físico, a las pruebas de COVID-19 y al rastreo de contactos. “No hemos asumido ese compromiso en Estados Unidos”, dijo.

La vacuna es una manera fácil de agregar protección. “Este año, seguiremos viendo morir a personas como resultado de la influenza y queremos prevenir tantas de esas muertes como sea posible”, dijo Joseph Teel, doctor en medicina familiar que es vicepresidente de operaciones clínicas en Penn Medicine.

¿Qué tipo de vacuna contra la gripe debería recibir?

Algunos tipos protegen contra tres cepas de virus (trivalentes) y otros contra cuatro (tetravalentes). Los médicos dicen que debería optar por una tetravalente si tiene la opción. Se recomienda que las personas mayores de 65 años reciban una dosis alta que funcione mejor en personas mayores.

Pero, no espere si una opción en particular no está disponible. “Creo que la mejor vacuna para alguien es la que pueden obtener fácilmente” , dijo Bailey de la AMA.

¿Quién debería vacunarse contra la gripe?

La vacuna se recomienda para casi todas las personas mayores de seis meses. Fekete dijo que los niños definitivamente deberían recibir las vacunas, porque son grandes propagadores de la gripe. Por lo general, menos de la mitad de las personas elegibles para vacunas contra la gripe reciben la inyección, dijo Tan.

¿Dónde debo vacunarme este año?

Tan dijo que hasta una quinta parte de las personas elegibles están acostumbradas a vacunarse a través de sus empleadores. Si ahora trabajan desde casa, es posible que tengan que buscar alternativas, como farmacias, centros de atención de urgencia, consultorios médicos y centros de vacunación.

Bailey sugiere llamar a su médico para ver si recibirá vacunas. Schaffner dijo que algunos médicos programan citas para la vacunación contra la influenza, ya sea temprano o tarde en la jornada laboral, para que puedan administrarse de manera rápida y eficiente. Algunos incluso se pueden vacunar al aire libre para protección adicional contra el coronavirus, ya que es menos probable que el virus se propague al aire libre.

Un portavoz de CVS dijo que la cadena comenzará a programar citas para las vacunas el próximo mes, para que sea más fácil para los clientes entrar y salir rápidamente. Teel dijo que las prácticas médicas de Penn están planificando ubicaciones alternativas para mejorar la eficiencia.

Tan dijo que ha oído hablar de planes en todo el país para hacer vacunas desde el auto, donde la gente puede simplemente sacar un brazo por la ventana. Otra posibilidad son las vacunas al aire libre para los caminantes o incluso centros de vacunación bajo carpas.

¿Cómo va a realizar el gobierno un seguimiento de la influenza este año?

En el pasado, el sistema de vigilancia del gobierno se ha basado en el seguimiento de personas con síntomas similares a los de la gripe en algunos entornos. También realizó un seguimiento de las hospitalizaciones y muertes relacionadas con síntomas similares a los de la gripe y neumonía. Ahora tiene dos virus que causan síntomas similares y neumonía.

“Va a ser un reto”, admitió Levine.

La proyección hacia una temporada de gripe y coronavirus probablemente significa que habrá muchas más pruebas para ambos virus. “No se puede simplemente decir que alguien tiene síntomas similares a los de la influenza”, dijo Levine.

Traducido del inglés por Cristina Paulino, con la edición de Gabriela Rivera y Jesenia De Moya Correa. Estas traducciones son una iniciativa de Kensington Voice, como parte del colectivo periodístico Broke in Philly.

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