Perla Lara comenzó su carrera periodística en México en el año 1992. Se destacó como presentadora de noticias para radio y televisión con Televisa. Fue enviada como corresponsal a Nueva York durante los ataques del 11 de septiembre, para cubrir las secuelas. Y en 2007 se convirtió en directora de noticias de la cadena.

En el momento, su cobertura de noticias enfatizó casos de corrupción del gobierno mexicano. Su carrera se vio interrumpida después que rechazó los intentos de extorsión de autoridades locales y miembros del crimen organizado, que intentaron influir en los segmentos de noticias de la estación.

Dijo que recibió amenazas de muerte y que un funcionario gubernamental de alto rango le pidió que abandonara México. Lara, que obtuvo una licenciatura en psicología social y una maestría en diálogo intercultural de la Università di Pavia en Italia, dejó México con sus tres hijos en 2011.

Lara y su familia se mudaron a la casa de su hermana en el condado de Montgomery. Dijo que la censura y las amenazas la siguieron hasta Filadelfia, mientras trabajaba como reportera para un periódico comunitario local.

Más tarde trabajó como freelance para WHYY y produjo su propio programa con Radio Latina en Allentown.

Lara es la nueva editora de Impacto, un periódico en español que lleva 17 años en el mercado, y que fue comprado por la organización Nueva Esperanza el año pasado.

Desde enero, la periodista de 47 años ha trabajado para mejorar el periódico, que se publica todos los jueves. Dirige personal en Venezuela, México y República Dominicana. Ha contratado a más escritores locales y ha agregado nuevos temas de cobertura. Este mes, lanzó la entrega a domicilio de 13,000 copias de Impacto a los lectores de Filadelfia y Camden.

En una entrevista reciente, Lara compartió anécdotas sobre el renovado Impacto y el trabajo que su personal ha estado haciendo en medio de la pandemia de coronavirus.

¿Cómo ha sido la experiencia de publicar el nuevo Impacto?

La verdad es que ha sido una labor titánica. Tener que trabajar con nuestra diseñadora, que estaba en cuarentena en República Dominicana y llorando la pérdida de su cuñado, quien murió por este coronavirus, fue muy difícil de lidiar, especialmente porque estábamos en medio de la reestructuración de marca. Yo enfermé con fiebre alta y dolor de garganta, necesité hacerme la prueba de COVID-19, mientras buscaba virtualmente escritores y colaboradores para las nuevas secciones del periódico. Han sido muchas horas dedicadas a editar las notas que los periodistas ciudadanos y los líderes de la comunidad han producido para la nueva edición (2 de abril) y las consiguientes. Para la mayoría, es la primera vez que escriben para un periódico. Hemos tenido momentos de angustia, sin dormir. Hemos llorado muchas veces.

¿Qué es nuevo y qué no ha cambiado con el rebranding de Impacto?

Impacto es uno de los pocos periódicos comunitarios en español en nuestra área, el único que ofrece el pronóstico del tiempo, una oración y una cita para la semana. Queríamos mantener eso. También queríamos mantener a nuestros empleados trabajando en el diseño gráfico y la gestión del sitio web desde el Caribe y América Latina. Pero ahora, tenemos un equipo local de 15 latinos de Perú, Colombia, México, Puerto Rico, Venezuela, República Dominicana y la frontera entre Estados Unidos y México. Están informando desde lugares como Reading, Norristown, toda Filadelfia, el norte de Delaware y el sur de Jersey sobre salud, educación, medicina alternativa y medio ambiente, derechos humanos, negocios y noticias internacionales. También tenemos un nuevo logotipo, una nueva dirección en la web y un nuevo propietario.

Trabajas con personal en el Caribe, en América Latina, en Filadelfia y en los valles de Delaware y Lehigh. ¿Cuáles son los desafíos y las oportunidades?

Esto es como un experimento social que hacemos desde la panza. Nos estamos reintroduciendo a las audiencias en medio de una pandemia, en un momento en que la industria del periodismo está en transformación. Como editora, existe el desafío de respetar los ideales y puntos de vista de un grupo diverso de personas; que los reporteros, y me incluyo, nos pongamos al día con los estándares profesionales de la industria de los Estados Unidos, manteniendo siempre nuestra originalidad, versatilidad y el compromiso y apego a las comunidades.

Debido a que somos parte de las comunidades locales (no solo de los vecindarios sino de los países de origen), creemos que podemos cambiar la narrativa sobre los latinos en el área de Filadelfia, contando nuestras historias desde nuestras perspectivas. Queremos hacer las preguntas, responsabilizar a nuestros representantes locales latinos y no latinos y hacer el periodismo que realmente necesitamos.

¿Cuál es la relación entre Nueva Esperanza e Impacto y el rol suyo como editora?

Nueva Esperanza es la matriz, la propietaria de Impacto a partir de 2019. La organización ha estado brindando el apoyo financiero necesario para que el periódico, que solo tiene dos anuncios por ahora, siga a flote. De las conversaciones que he tenido con el reverendo Luis Cortés (presidente y CEO) y Jodi Reyhout (v.p. de iniciativas estratégicas), aprendí que la organización quiere fortalecer y empoderar a los latinos en nuestra área, para derrumbar esos muros que impiden que North Philly se comunique con South Philly y viceversa. Entonces, el periódico es el puente y me ven como la mediadora de esa conversación.

Después de años de censura y persecución por el trabajo que haces, ¿qué te mantiene motivada?

Hoy en día, no hay nada que me motive más que la narrativa de Donald Trump sobre los latinos. Debido a que el hombre no ve nuestras diferencias en cultura, historia e idioma, yo no soy mexicana aquí. Soy latina. Por tanto, estoy usando esa percepción para reforzar nuestras identidades en los Estados Unidos, especialmente para los jóvenes que son objeto de acoso e intimidación con tanta frecuencia, y para colaborar con hispanohablantes que quieran dar una voz más fuerte a las luchas y las necesidades que tienen nuestras comunidades. Los latinos tenemos un espacio en este país y no es pequeño; somos el futuro.

¿Qué esperas lograr con Impacto?

Sabes, nuestras voces no necesitan una visa. No tienen fronteras. Esperamos construir un ejército sólido y robusto de periodistas comunitarios, para lograr nuestro objetivo de fin de año de entregar 50,000 copias del periódico y eliminar nuestros costos del presupuesto de Nueva Esperanza. En el futuro, veo un emporio así como un grupo de medios que es orgánico, intergeneracional, intercultural y muy, muy inclusivo.