Hace una década, Ángela Rodríguez se convirtió en ciudadana estadounidense, cuando también se registró como votante por el Partido Demócrata. Pero para Rodríguez, oriunda de República Dominicana, los años de vida en los Estados Unidos de América cambiaron su pensar sobre la relación del partido con los más de 60 millones de latinos en este país.

“No han hecho absolutamente nada más que usarnos”, dijo Rodríguez, de 57 años, quien se ha dedicado al cuidado doméstico de su nieta de 4 años.

Maricela Ayllon, de 49 años, se registró como demócrata en 1999. Pero, la residente en Kennett Square, dijo que tiende a votar en contra del partido, para favorecer a candidato que tenga una agenda provechosa en sus temas de interés: educación temprana y protección del medio ambiente. Es por eso, dijo, que las elecciones de este año han sido las más difíciles para tomar una decisión.

“No me siento satisfecha con ninguno de los candidatos en la boleta”, dijo Ayllon, originaria de México.

Maram Jaber, una residente en Filadelfia de ascendencia puertorriqueña, está hastiada del racismo que ve proveniente del presidente Donald Trump, pero no está particularmente entusiasmada con la alternativa.

“Seguro”, dijo Jaber, de 25 años, al ser cuestionada sobre si sabía quién obtendría su voto. “¿Biden es su nombre?”.

Maricela Ayllon posa para un retrato sosteniendo flores de cempasúchil, afuera de su casa en Kennett Square, Pensilvania, el domingo 18 de octubre de 2020.
MONICA HERNDON / Staff Photographer
Maricela Ayllon posa para un retrato sosteniendo flores de cempasúchil, afuera de su casa en Kennett Square, Pensilvania, el domingo 18 de octubre de 2020.

Según el Pew Research Center, más de medio millón de latinos son elegibles para votar en Pensilvania, lo que representa casi el 5% del electorado estatal. La población puertorriqueña del estado constituye el bloque votante más grande, seguida por los mexicanos y los dominicanos. Los latinos viven en todo el estado, pero muchos se concentran en ciudades como Allentown, Reading, Filadelfia y el distrito de Kennett Square en el condado de Chester.

Y aunque se espera que Joe Biden gane el voto de los latinos, cualquier cambio en las tendencias podrían resultar en ventajas para Trump, quien fue beneficiado con menos del 1% de los votos en 2016; es probable que el voto latino nuevamente determine quién gane la presidencia. Dado que Trump ha perdido terreno entre los votantes mayores, las mujeres blancas y otros grupos, los latinos son vistos como un área en la que el actual presidente pueda ganar apoyo.

“Si [Trump] reduce algunos puntos en estos grupos, tiene el potencial de repetir lo que sucedió en 2016”, dijo Christopher Borick, encuestador y politólogo de Muhlenberg College en Allentown. “Hay una diversidad de intereses dentro de la comunidad, de tipo sociales y económicos, que dan pautas para entender que los latinos podrían alinearse con el presidente”.

Los latinos se inclinan por los demócratas, pero no existe un voto latino único. Los diferentes grupos tienen prioridades políticas distintas, determinadas por factores que incluyen la fe, la economía y los valores de herencia nacional.

Las encuestas muestran que los hombres latinos tienen más probabilidades de respaldar a Trump que las mujeres, similar a las diferencias de género entre los votantes Negros y los votantes blancos. Los más de 493,000 puertorriqueños en Pensilvania constituyen casi la mitad de la población latina del estado. Y muchos comparten valores culturales con el Partido Republicano.

“PR es una isla muy conservadora”, dijo Nilda Iris Ruíz, presidente y directora ejecutiva de la Asociación Puertorriqueños en Marcha, una organización sin fines de lucro de Filadelfia. “Tiene valores muy tradicionales”.

Rafael Morales, un puertorriqueño que vive en Filadelfia, dijo que es probable que apoye a Trump. Citó el apoyo del presidente a Israel como una de las razones.

“Creo en la Biblia y creo que el pueblo de Israel es muy importante”, dijo el hombre de 55 años. “Ni siquiera se trata de dinero. Se trata de principios”.

Reconoció que las políticas de inmigración de Trump han perjudicado a algunas personas, pero las ve como una protección necesaria.

“Hay muchos buenos inmigrantes aquí a los que él está lastimando, pero también hay muchos inmigrantes malos”, dijo Morales. “Al mismo tiempo, hay gente mala entrando”.

Las encuestas sobre las preferencias en la carrera presidencial para los votantes latinos en Pensilvania son escasas. Pero a nivel nacional y en algunos otros estados clave, las encuestas muestran que Biden ganó votantes latinos por un amplio margen, aunque más estrecho que el que disfrutó Hillary Clinton. A los principales líderes latinos en el Partido Demócrata del estado les preocupa que Trump haga avances.

Históricamente, los votantes latinos salen a votar en tasas bajas. En 2016, aproximadamente el 47% de los latinos elegibles votaron, según los datos del censo, en comparación con el 62% de los votantes blancos y el 59% de los votantes Negros.

“Como grupo étnico importante en el país, los votantes hispanos han tenido un desempeño inferior”, dijo Borick.

Un obstáculo son las barreras del idioma. Solo tres condados en Pensilvania (Filadelfia, Berks y Lehigh) ofrecen asistencia en español en las urnas (las boletas por correo están disponibles en español en todo el estado).

Vanessa Maria Graber, organizadora con Philly Boricuas, un grupo de voluntarios dedicado a la educación política en la comunidad puertorriqueña de Filadelfia.
RAYMOND W HOLMAN JR
Vanessa Maria Graber, organizadora con Philly Boricuas, un grupo de voluntarios dedicado a la educación política en la comunidad puertorriqueña de Filadelfia.

La población latina del estado también tiende a ser menos rica que el votante promedio, con un ingreso familiar promedio de $55,658 dólares al año a partir de 2019, según los datos del censo, lo que representa aproximadamente $10,000 dólares menos que el promedio estatal. Los votantes con bajos ingresos generalmente tienen más probabilidades de tener trabajos con horarios que dificultan obtener permisos para salir a votar. Los latinos han sufrido particularmente las consecuencias económicas de la pandemia, y Pew Research Center encontró que el 59% de las familias latinas reportaron la pérdida de sus empleos o sus ingresos debido al coronavirus a principios de este año.

Los funcionarios electos y los candidatos políticos también han ignorado históricamente a estos votantes, lo que les da pocas razones para acudir a las urnas. Los principales líderes demócratas latinos en Pensilvania se quejaron este mes de que la campaña de Biden ha sido lenta para involucrar a los votantes.

Las comunidades de inmigrantes pueden ser particularmente difíciles de sacar a votar, especialmente bajo una administración presidencial que ha implementado duras políticas de inmigración.

“Han sido maltratados en el pasado por el gobierno”, dijo Jossie Sapunar, de 30 años, quien trabaja con el grupo progresista Casa en Action para movilizar a los votantes en las comunidades Negras y latinas, incluso a través de campañas puerta a puerta en los condados de Dauphin, Lancaster, York y Chester. “O son ciudadanos nuevos, por lo que aún no saben qué viene con eso, el poder que viene con el voto”.

Los dominicanos constituyen el segundo grupo más grande de inmigrantes del estado después de la gente de India, según el Consejo Estadounidense de Inmigración, y también son una de las poblaciones de inmigrantes de más rápido crecimiento.

Miguel Bautista, de 56 años, mecánico de automóviles en North Philly, se convirtió en ciudadano estadounidense en 2002. Siendo demócrata, Bautista dijo que podría no votar este año porque le preocupa que Biden pueda favorecer una política de unificación entre República Dominicana y Haití, algo que el ex vicepresidente no ha respaldado. Bautista dijo que ha basando sus dudas en videos y artículos que recibió de familiares y amigos en WhatsApp.

Dijo que teme que los demócratas presionen para desestabilizar los países del Caribe y evitar que disfrute de su jubilación en República Dominicana. Si vota, dijo, que puede ser por Trump.

“Me temo que los demócratas apoyarán una política de exterior que dañará la economía y la estabilidad de mi país”, dijo. “Eso es todo”.

Los latinos han sido blanco de desinformación, narrativas falsas sobre manipulación de votos, teorías de conspiración o intimidación, como advertencias falsas de que la migra patrullará los lugares de votación. Maegan Llerena, directora estatal de Make the Road Action en Pensilvania, ha visto mensajes que siembran la desconfianza en los posibles votantes latinos hacia la oficina del correo, e información que culpa únicamente a los demócratas por la falta de un segundo cheque de estímulo.

Sin embargo, para muchos latinos, las actitudes y políticas de Trump hacia los inmigrantes son un poderoso argumento en contra de votar por los republicanos.

Madeline Morales, de 44 años, es una mujer de ascendencia puertorriqueña que vive en Kennett Square, y quien está en una relación con un hombre mexicano que no tiene estatus legal en los Estados Unidos. Las políticas de inmigración de Trump, que incluyen separar a los niños migrantes de sus padres, son la razón por la que vota por Biden. Ve en personas como su pareja, más bien, personas trabajadoras y subestimadas.

“Son los que se levantan a las 2 o 3 de la mañana para recoger hongos, limpiar baños, recoger basura”, dijo.

El manejo de la administración Trump de la devastación que causaron los huracanes Irma y María en Puerto Rico en 2017 también ha alejado a votantes con vínculos en la isla. Más de 3,000 personas murieron por el impacto del huracán María, y la isla, un territorio estadounidense no asociado donde los residentes son ciudadanos estadounidenses pero no pueden votar en las elecciones generales presidenciales, sufrió daños de propiedades por $100 mil millones de dólares.

Las imágenes de Trump arrojando rollos de papel toalla a las personas que quedaron desamparadas por la tormenta eran insultantes, dijeron algunos puertorriqueños, y hasta ahora la isla ha recibido solo un tercio de los $50,000 millones de dólares en ayuda que fueron prometidos por el Congreso, según un informe reciente en Al Día News.

Se cree que Pensilvania recibió la segunda mayor cantidad de evacuados del país después de Florida: unas 25,000 personas en 2017, según un informe del Centro de Estudios Puertorriqueños de Hunter College. La población puertorriqueña del estado actualmente incluye grandes grupos en Lehigh Valley y en Filadelfia.

Latino Victory, un comité de acción política, está ejecutando una campaña publicitaria en los estados indecisos, para Biden en la radio en español, incluida una campaña de $250,000 dólares en Pensilvania. Los anuncios se centran en la atención médica, el coronavirus, la condonación de préstamos estudiantiles y la universidad comunitaria gratuita, y la inmigración. Casi 354,000 inmigrantes mexicanos se convirtieron en ciudadanos entre 2016 y 2018, según el Departamento de Seguridad Nacional. Luis Miranda, presidente de la junta directiva del Latino Victory Fund, dijo que las políticas fronterizas de línea dura de Trump son un poderoso motivador para estos votantes.

“Si votan por Trump, están votando contra ellos mismos y sus familias”, dijo Miranda.

Como la mayoría de los estadounidenses, los problemas de salud se han elevado a la cima de la lista de prioridades de los votantes latinos este año, pero lo que está en juego es aún mayor para estos votantes. Los latinos están siendo afectados casi tres veces más por el virus, que las poblaciones blancas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, y sufren 4.6 veces más hospitalizaciones. Las tasas de mortalidad también son ligeramente más altas que entre los blancos.

Morales, la mujer de Kennett Square, tuvo dos hijas y una nieta afectadas por COVID-19. Su nieta fue hospitalizada. Morales, una trabajadora de limpieza en un centro de retiro, necesita un segundo trabajo porque no puede pagar el cuidado de sus dos hijos pequeños.

“Él siente que la pandemia va a desaparecer”, dijo sobre Trump. “Siento que no es así”.

Manuel Fuentes, de Reading, ya envió su boleta por correo. El puertorriqueño de 56 años tiene graves complicaciones del asma, y dijo que su miedo a la pandemia convirtió a un probable votante de Trump en uno de Biden.

“El presidente Trump, comenzó bien. Realmente, no puedo quejarme de él”, dijo Fuentes.

Pero refiriéndose a la declaración de Trump de este mes, dijo que se sentía como “Superman” por vencer al virus. Fuentes agregó: “Cuando se trata de esta pandemia (...) él piensa que todos son Superman”.

Los periodistas Jonathan Lai y Jeff Gammage y la fotógrafa Heather Khalifa contribuyeron a este artículo.

El Inquirer

Noticias y reportajes para las comunidades latinas dentro y fuera del Gran Filadelfia. Puede encontrar más contenido en www.elinquirer.com