A finales del mes pasado, las autoridades de salud de Gran Bretaña advirtieron al mundo que estaban viendo una pequeña pero sorprendente cantidad de niños con síntomas de gravedad de un misterioso síndrome inflamatorio.

Los síntomas de la nueva enfermedad variaron en cada caso, aunque tenía características bien definidas de algunas enfermedades pediátricas. Aproximadamente la mitad de los niños con el síndrome obtuvieron diagnósticos positivos al coronavirus, pero su enfermedad se desarrolló unas tres semanas después de que los casos de COVID-19 alcanzaron su punto máximo en el Reino Unido.

Ahora, hospitales, departamentos de salud, grupos médicos e investigadores en todo el mundo están en alerta por lo que ha sido llamado inconvenientemente el “síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico temporalmente asociado con COVID-19”.

Es la más reciente complicación física del insidioso virus, que generalmente causa síntomas leves o no presenta alguno en los niños.

Audrey John, la jefa de enfermedades infecciosas del Hospital Infantil de Filadelfia, dijo que el nuevo síndrome “es definitivamente una cosa aparte”. La especialista ha atendido a varios niños que se han recuperado. “La asociación con COVID-19 es fuertemente sugestiva, pero no definitiva”.

En el Hospital Infantil St. Christopher, que ha atendido a tres niños que se han recuperado, el epidemiólogo y especialista en enfermedades infecciosas Ishminder Kaur reiteró: “al ver un grupo tan grande [de niños enfermos], parece lógico vincularlo con el coronavirus”.

La evidencia circunstancial está aumentando. Un estudio realizado en el epicentro del brote en Italia, publicado el miércoles 13 de mayo en The Lancet, encontró que solo 19 niños locales habían sido diagnosticados con una enfermedad inflamatoria rara, denominada la enfermedad de Kawasaki, en los últimos cinco años antes del mes de febrero de 2020. Pero, hubo 10 casos semejante a la enfermedad de Kawasaki entre mediados de febrero y 20 de abril de este año.

“Entender este fenómeno inflamatorio en niños podría proporcionar información vital sobre las respuestas inmunológicas” en niños y adultos, escribieron dos pediatras británicos en un editorial que acompaña al estudio.

Los niños con este nuevo síndrome presentan fiebre alta persistente. Más allá de eso, sus síntomas pueden encajar por completo o en parte con las características de la enfermedad de Kawasaki, que regularmente inflama los vasos sanguíneos, o del síndrome de shock tóxico, en el que la presión arterial baja tanto que los órganos fallan.

“Las características observadas incluyen sarpullido; conjuntivitis, manos rojas e hinchadas, y labios rojos y agrietados”, cita un artículo del Hospital Infantil de Boston. “Algunos niños tenían signos de síndrome de liberación de citocinas”, una reacción exagerada del sistema inmunológico que ha sido mortal en pacientes adultos con COVID-19. “Finalmente”, dice el artículo, “muchos niños tenían coagulopatías [anomalías de la coagulación], disfunción cardíaca, diarrea (…) y otros síntomas gastrointestinales”.

Aunque muchos niños con el síndrome han dado negativo en las pruebas de coronavirus, algunos de esos niños han dado positivo a los anticuerpos que el cuerpo genera contra el virus, un signo de respuesta inmunológico. “Eso sugiere que las complicaciones inflamatorias se retrasaron, ocurriendo cuando el virus ya no era detectable [en el cuerpo]”, señala el artículo de Boston Children.

Un aspecto alentador sobre esta amenaza reciente es que los resultados son buenos, en su mayoría. Los fármacos que modifican la respuesta inmunológica, en particular los esteroides y las inmunoglobulinas intravenosas, son tratamientos muy efectivos.

Por lo general, “los niños tienen fiebre que desaparece ese mismo día”, dijo la doctora John del Hospital Infantil de Filadelfia. “La función cardíaca tiende a normalizarse en un par de días”.

“Los padres deben estar enterados, pero definitivamente no entrar en pánico”, dijo el especialista Kaur del Hospital St. Christopher.

El Departamento de Salud de Pensilvania ordenó a hospitales y proveedores de atención médica que reporten los casos que coinciden con la descripción en desarrollo del síndrome inflamatorio. Los números de casos a nivel estatal no están disponibles públicamente todavía.

“Los casos deben reportarse” sin importar que las pruebas de diagnóstico de coronavirus sean positivas, aconsejó el departamento. Para reportar un caso, el número a llamar es 877-724-3258.

Traducido del inglés por Solmaira Valerio, con la edición de Gabriela Rivera y Jesenia De Moya Correa. Estas traducciones son una iniciativa de Kensington Voice, como parte del colectivo periodístico Broke in Philly.

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