Yocasta Lora llevaba tres años sin visitar la iglesia tras su llegada a Filadelfia en el año 2000, hasta que se interesó en escuchar la homilía del reverendo Nelson Pérez. Lo recuerda como un hombre carismático. La dominicana residente en Northeast Philadelphia conoció al entonces párroco de la iglesia St. Williams en Lawncrest siendo su estudiante de religión en la Universidad La Salle.

Fue su primera visita a una Iglesia Católica Romana y Apostólica en los Estados Unidos; una experiencia que la reconectó con su fe y cultivó en ella un nuevo respeto por la religión. Dijo que se sintió decepcionada cuando trasladaron a Pérez hacia Nueva York en 2012.

“Sigo visitando la iglesia católica, pero todavía no he encontrado un sacerdote como él”, dijo Lora, de 39 años.

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El anuncio que el Papa Francisco había designado al obispo de Cleveland como el nuevo arzobispo de Filadelfia despertó alegría y esperanza en las comunidades latinas de la región el jueves por la mañana, ya que esperan que su nombramiento tenga un impacto significativo en los residentes locales y en el extranjero. Pérez, de 58 años y de padres cubanos, será el primer latino en dirigir la Arquidiócesis Católica de Filadelfia, y uno de los tres arzobispos latinos en el país.

“Es un gran logro para la comunidad tenerlo en el liderazgo de la fe y la religión en el valle de Delaware”, dijo José Herrera Galán, de 55 años, quien se dedica al asesoramiento para campañas políticas y al estudio de ideologías sociales tanto aquí como en el Caribe.

Galán dijo que el nombramiento de Pérez da señales a los cardenales y arzobispos de América Latina y el Caribe que el Papa tiene “una idea revolucionaria con líderes religiosos más jóvenes y más liberales, que podrían erradicar el conservadurismo en las cúpulas católicas”. Añadió que las designaciones del pontífice podrían originar interacción más concienzudas y justas entre la iglesia y el liderazgo político en las Américas.

Queda interesado en ver cómo esto impactaría algunos países latinoamericanos, donde todavía se prohíben el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo. También pensó que esto cambiaría la estructura interna de la iglesia, para dar mayor posibilidades de liderazgo a las mujeres y permitir que los sacerdotes se casen.

Pérez, nacido en Miami y criado en Nueva Jersey, sirvió como párroco durante más de dos décadas en West Chester y en las secciones de Olney y Lawncrest de Filadelfia antes de ser designado obispo auxiliar en Long Island, Nueva York.

El obispo Daniel Gutiérrez es el primer latino en dirigir la Diócesis Episcopal de Pensilvania y uno de los únicos dos al servicio de la iglesia episcopal en posición de liderazgo, fuera de América Latina y el Caribe.

Gutiérrez, quien dejó la iglesia católica para convertirse a la episcopal, dijo que este anuncio marca un importante “cambio de la voz” en la iglesia. Considera que el nombramiento de Pérez significa que los latinos ya no son un proyecto de divulgación, ciudadanos de segunda clase o personas que quienes ministrar. En cambio, son “la iglesia”.

“Es una bendición”, dijo el obispo. “Es parte de la sabiduría del papa de enviar un pastor al campo, que refleja una comunidad que está creciendo en Filadelfia y en los Estados Unidos”.

Gutiérrez no conoce a Pérez, pero dijo que ve en él a alguien con quien trabajar para sanar las divisiones dentro del cristianismo. Espera que puedan convertirse en “hermanos” y específicamente ayudar a los jóvenes afectados por la pobreza.

“Estoy entusiasmado por conocerlo”, dijo Gutiérrez, “que me enseña a comer Ropa vieja, que hablemos en español y que nos compenetremos de corazón a corazón, de alma en alma”.

Treinta años atrás, el reverendo Eduardo Montero era el único clérigo cubano en la diócesis de Filadelfia, hasta que un colega le presentó a Nelson Pérez como el nuevo sacerdote en la ciudad. Los dos se compenetraron rápidamente por el amor que compartían por la comida cubana, así como por los viajes a Miami, una ciudad que ambos visitaban a menudo. Montero, quien trabaja en el Tribunal de la Arquidiócesis y es pastor en Wynnewood, estuvo presente el jueves cuando la Arquidiócesis anunció el regreso de Pérez a la ciudad.

“Es algo maravilloso”, dijo Montero. “Una cosa maravillosa para todos nosotros y para la comunidad hispana, que está creciendo a pasos agigantados”.

Israel Colón, de 70 años, es un líder activista en la comunidad puertorriqueña de Filadelfia. Mencionó el crecimiento sin precedentes de las iglesias no denominales entre las comunidades latinas de Philly, lo que considera un resultado de la búsqueda de orientación espiritual tras los escándalos de abuso sexual de la Iglesia Católica.

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Dijo que un arzobispo que habla el idioma “de los sectores más vulnerables y afectados por la pobreza de nuestra sociedad” podría ayudar a la iglesia a recuperar relevancia en la comunidad.

Pérez es director fundador del Instituto Católico de Evangelización y uno de los líderes de V Encuentro, una conferencia para encontrar nuevas formas de involucrar, fortalecer a los católicos y abordar sus necesidades pastorales. Viajó al Vaticano en septiembre para presentar sus recomendaciones ante el Papa Francisco. Perez también es presidente del Subcomité de Asuntos Hispanos de la Conferencia Católica de los Obispos de los Estados Unidos y miembro del Grupo de Trabajo sobre Inmigración de dicha conferencia.

La reportera Allison Steele contribuyó a este artículo.