El aprecio que el artista Henry Bermúdez siente por el científico alemán Alexander von Humboldt comenzó en su ciudad natal de Caracas, Venezuela. El nombre de Humboldt está por todos lados: un hotel en la ciudad, una universidad privada, el segundo pico más alto del país, parques y calles.

“Cuando llegué aquí a Filadelfia, sentí mucha nostalgia por Venezuela”, dijo. “Recordé mis tiempos en el Amazonas, así como cuando Alexander von Humboldt navegó por el río Orinoco y estudió su flora y su fauna”.

En países de América Latina y el Caribe, Humboldt es conocido por la travesía de 9,700 kilómetros que hizo entre 1799 y 1804, que lo llevó a través de lo que hoy es Ecuador, Perú, Venezuela, Colombia, México y Cuba. Ese viaje de cinco años lo ayudó a desarrollar teorías sobre la naturaleza como un sistema interconectado, así como el impacto negativo que la humanidad tendría sobre ella.

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Las observaciones de Humboldt sobre el mundo natural son las que siguen inspirando a Bermúdez, de 68 años, incluso después de haber salido de Venezuela, migrado de Miami a Filadelfia en 2003 y de cambiar su medio artístico de óleo sobre lienzo a dibujos en papel.

Bermúdez posa en el muelle de Cherry Street, el 15 de noviembre de 2019, frente a "Lo que vio el Sr. Alexander von Humboldt durante su viaje por el río Orinoco", una obra de arte que produjo en Filadelfia en momentos en que se sintió lejos de su tierra natal, Venezuela.
Jesenia De Moya Correa
Bermúdez posa en el muelle de Cherry Street, el 15 de noviembre de 2019, frente a "Lo que vio el Sr. Alexander von Humboldt durante su viaje por el río Orinoco", una obra de arte que produjo en Filadelfia en momentos en que se sintió lejos de su tierra natal, Venezuela.

Ahora, él es uno de los cinco artistas que presentan sus trabajos en “La unidad de la naturaleza: Alexander von Humboldt en las Américas”, una exhibición en el Cherry Street Pier que celebra el 250 aniversario del nacimiento del científico. La exposición, organizada por Casa de Duende (una entidad dedicada al arte de relevancia social), presenta 18 piezas de fotografía, video, sonido, performance, pintura y escultura que rinden homenaje a los viajes de Humboldt por las Américas, incluida una parada que hizo en Filadelfia en 1804.

David Acosta, director artístico de Casa de Duende, pasó cerca de dos años buscando artistas con residencia en Filadelfia que tuvieran alguna conexión con el explorador y sus preocupaciones por el medio ambiente, adicional al lugar dónde instalar la muestra.

“La gente pregunta: ‘¿Quién es este Humboldt?’ y eso es tan revelador de por qué vivimos en estos tiempos de calentamiento global y la destrucción del medio ambiente”, dijo Acosta. “Es por eso que esta exposición es una experiencia necesaria”.

Los artistas

Pedro Ospina, Colombia: este escultor, que generalmente utiliza materiales orgánicos y sostenibles, reutilizó los envases de espuma de poliestireno para construir tres esculturas. Las piezas reconocen a la gente de las tribus Lenni-Lenape, considerados los primeros pobladores de la región, y los protectores originales de la tierra.

Salomé Cosmique, Colombia: usando sonidos guturales e imágenes de video, la artista de performance invocó a Pachamama, la madre andina de la Tierra, para enfatizar las conexiones entre el hombre y la naturaleza en un ritual para crear conciencia y rendir homenaje a las ideas de Humboldt sobre un mundo sistémico.

Rebecca Martell, México: “Decifrando” es el título de cuatro fotografías inspiradas en los viajes de Humboldt a través de las regiones indígenas de México. Se centran en las culturas mayas y el impacto que estas civilizaciones tuvieron en el explorador.

Eclipse total, fotografía digital sobre tela, de Rebecca Martell.
Courtesy Casa de Duende
Eclipse total, fotografía digital sobre tela, de Rebecca Martell.

Devin Asher Cohen, Filadelfia: dos muestras de audio, una sobre viento y otra sobre las aguas, en un bucle continuo, y establecidas como telón de fondo para la exhibición, representan la perspectiva de Humboldt durante sus viajes desde Puebla, México, hacia Filadelfia.

Henry Bermúdez, Venezuela: ocho obras de arte que combinan dibujos, pintura acrílica y técnicas de corte de precisión que celebran los elementos ambientales que conectan a Humboldt, el artista, y su admiración por la naturaleza y las culturas nativas de América Latina.

La fauna endémica y los elementos mitológicos de las tribus africanas, mexicanas y caribeñas inspiraron a Bermúdez a crear la obra de arte llamada "El grito".
Jesenia De Moya Correa
La fauna endémica y los elementos mitológicos de las tribus africanas, mexicanas y caribeñas inspiraron a Bermúdez a crear la obra de arte llamada "El grito".

Verónica Ponce de León, de 50 años, asistió a la inauguración de la exposición el mes pasado. Ella dijo que la combinación de talentos y habilidades ayudan a encapsular lo que algunos pueden percibir como un tema abrumador.

“Las diversas plataformas y diferentes maneras en que los artistas interpretan el trabajo para la naturaleza,” ella dijo, “hace que la crítica social sea digerible”.

La muestra sigue abierta hasta el 9 de diciembre, de domingo a jueves, entre mediodía y las 6:00 p.m., o de viernes a sábado entre mediodía y 8:00 p.m., en el Cherry Street Pier.