A estas alturas, nos habremos memorizado los síntomas clave que presenta un paciente con el coronavirus, por el sinnúmero de veces que han sido mencionados por los funcionarios de salud pública: fiebre, tos seca y dificultad para respirar.

Pero, el mensaje de las autoridades pudo haber sido mal interpretado, ya que algunos pensaron que presentarían los tres síntomas a la vez.

Traducido del inglés por Diana Cristancho, con la edición de Zari Tarazona y Jesenia De Moya Correa. Estas traducciones son una iniciativa de Kensington Voice, como parte del colectivo periodístico Broke in Philly.

Los primeros reportes sobre la enfermedad causada por COVID-19 se basaron en pacientes lo suficientemente enfermos como para ver a un médico o ir a un hospital. Muchos tenían los tres síntomas.

Pero, ahora que mantenemos distanciamiento social, es importante saber cómo comienza esta enfermedad. Conocer los primeros síntomas podría orientar a las personas a saber cuándo aislarse más y hablar con sus médicos sobre las pruebas.

Aunque cientos de miles de personas han contraído el coronavirus en los últimos meses, la información sobre sus primeras etapas ha sido lenta para adquirir. Los doctores dijeron que todavía hay una falta información importante en lo que saben. Y, desafortunadamente, muchos de los primeros síntomas de COVID-19 se confunden con otros problemas de salud comunes.

“No hay un síndrome claramente definido en este momento”, dijo Nuala Meyer, doctora en medicina pulmonar y de cuidados intensivos en Penn Medicine.

Lo que sabemos

Los síntomas pueden ser sutiles. Se sabe que algunas personas infectadas no tienen síntomas o son tan leves que no se notan.

Daniel Mueller, un médico de enfermedades infecciosas en Temple University Hospital, dijo que las personas infectadas podrían sentirse “un poco mal durante unos días. (…) Podrían sentirse un poco cansados ​​o un poco adoloridos”. Es el tipo de sensación que tendría cuando se da cuenta que se está enfermando, pero nada muy preocupante.

Entonces podrían comenzar a tener tos seca. Más tarde, en algunas personas, se produce la dificultad para respirar. “No siempre suceden juntos”, dijo Mueller.

No es como la gripe. A diferencia de la gripe, que se presenta con fiebre y dolores musculares de manera repentina, las primeras etapas de COVID-19 pueden continuar durante unos días.

Reynold A. Panettieri Jr., vicerrector de ciencias clínicas y traslacionales en Rutgers University, dijo que algunos casos leves duran solo tres a cuatro días. Hay otros casos en que los pacientes no están lo suficientemente enfermos como para ser hospitalizados y pueden presentan síntomas durante dos semanas.

El desarrollo de la enfermedad es “muy individualista y muy heterogénea”, según Panettieri Jr. Algunas personas apenas se ven afectadas y otras tienen “escalofríos temblorosos” y dolores musculares, dijo. La dificultad para respirar puede manifestarse en dos o tres días. Síntomas más severos pueden indicar que un paciente tendrá un cuadro médico más complejo, pero aún no está claro si ese sería el caso.

“Simplemente, no se sabe si [los síntomas] van a progresar”, dijo Panettieri Jr. En casos severos, los pacientes desarrollan neumonía y necesitan ayuda para respirar.

¿Fiebre? Sí y no. Meyer, de Penn Medicine, agregaría dolor de garganta a la lista de primeros síntomas. Dijo que la mayoría de los pacientes eventualmente tendrán fiebre, pero “puede que no sea en los primeros cinco días”.

Un informe publicado en el New England Journal of Medicine sobre el brote de COVID-19 en China explica que alrededor del 44% de los pacientes con este coronavirus tenían fiebre al momento de ser ingresados en un hospital y el 88% desarrolló fiebre durante su internamiento en un centro médico.

Síntomas gastrointestinales y propagación del virus

Uno de los primeros síntoma rara vez mencionado es el malestar gastrointestinal. David A. Johnson, jefe de gastroenterología de Eastern Virginia Medical School, dijo que alrededor del 10% de los casos pueden comenzar con un par de días de diarrea, dolor abdominal, náuseas o vómitos y luego se desarrollan síntomas respiratorios.

Johnson, quien ha revisado los estudios sobre la nueva enfermedad, dijo que esto tiene sentido porque el virus primero se dirige a un tipo de célula que vive tanto en los pulmones como en partes del tracto digestivo.

El especialista dijo que hay evidencias de desprendimiento viral en las heces, pero no significa que el virus en las heces sea infeccioso. Sin embargo, añadió que esto da razones para preocuparse de transmitir la enfermedad a través de la vía fecal-oral, por lo que hay que tener una buena higiene de manos y limpieza del baño.

Según un estudio chino, el desprendimiento viral en las heces continuó presente hasta 12 días después de que pacientes probaran negativo para el virus en los exámenes médicos.

Gavin Macgregor-Skinner, profesor asistente en el departamento de salud pública de la escuela de medicina de Penn State University, instruye a profesionales que laboran en hospitales y otras organizaciones de salud sobre la prevención y el control de infecciones.

Dijo estar frustrado por la falta de información sobre la enfermedad tras tantas semanas en la pandemia. Macgregor-Skinner consideró que los doctores deben encontrar formas más rápidas para compartir datos (como un centro de intercambio de información), porque las revistas científicas de medicina pueden ser demasiado lentas para proveer información relevante.

Por el momento, el especialista ha solicitado a los 37 miembros de su equipo de prevención que se tomen sus propias temperaturas corporales por la mañana y por la noche y que mantengan un registro. De esa manera tendrán un parámetro de base personal. Si la temperatura corporal de uno de sus miembros sube, quiere que dejen de trabajar y que se hagan una prueba de temperatura cada tres horas.

Macgregor-Skinner dijo que no sabe si la fiebre es el primer síntoma, pero agregó que la fiebre de bajo grado está “definitivamente presente” en la enfermedad. También quiere que las personas se mantengan alejadas de los demás si tienen algún síntoma respiratorio. Estuvo de acuerdo en que la dificultad para respirar no es un signo temprano de la enfermedad.

Macgregor-Skinner no sabía acerca de los síntomas gastrointestinales, pero tenía argumentos tajantes sobre el control de la infección cuando existe la posibilidad de transmitirse por la vía fecal-oral.

El virus activo en las heces puede rociarse por todo el baño después de usar el inodoro; por lo tanto, cierre la tapa antes de que jale la palanca. Añadió que nadie debería tener artículos personales cerca del inodoro.

“Nunca tenga su cepillo de dientes al lado de su inodoro”.

Mueller, de Temple University Hospital, dijo que los tres síntomas clave (fiebre, tos seca y dificultad para respirar) justifican una llamada al doctor para conversar sobre si debe hacerse la prueba. Aclaró que los pacientes que hayan tenido trasplante de algún órgano o con enfermedades crónicas del corazón y los pulmones deberían visitar a su médico antes de presentar estos síntomas. La dificultad para respirar podría ser un signo de neumonía y debería recibir atención inmediata, dijo Mueller.

Síntomas que involucran los ojos y la nariz

El 25 de marzo, la Academia Estadounidense de Oftalmología emitió una advertencia a sus miembros de que algunos pacientes con conjuntivitis (una inflamación del tejido delgado y transparente que recubre los párpados y parte del ojo) puede ser un síntoma temprano de coronavirus.

La organización sugirió que los oftalmólogos usen protección facial completa que cubra los ojos, los oídos y la boca, principalmente cuando los pacientes también presenten fiebre y síntomas respiratorios.

La academia citó dos estudios publicados en China que incluyeron pacientes hospitalizados por la nueva enfermedad. Uno encontró conjuntivitis viral en 1 de 30 pacientes. El otro lo encontró en 9 de 1,099 (0.8%) casos confirmados por laboratorios.

Los médicos británicos que estudian oído, nariz y garganta también han dado alertado sobre la pérdida del sentido del olfato como un primer síntoma.

En un comunicado, el Colegio de Médicos en Otorinolaringología de Gran Bretaña dijo que hay “buena evidencia” en Corea del Sur, China e Italia de que las personas con infección por COVID-19 pueden experimentar una pérdida total del sentido del olfato (anosmia) o una disminución.

“En Alemania se informa que más de dos de cada tres casos confirmados tienen anosmia”, escribieron. “En Corea del Sur, donde las pruebas se han generalizado, el 30% de los pacientes con resultados positivos han incluido la anosmia como el síntoma principal que se presenta en casos leves”.